Guías de composición, la cafeína de tu café

El título original de esta entrada era “Composición, el alcohol de tu cerveza” pero me dijeron que iban a desmonetizar todas mis notas de blog si le ponía ese título. Siguiendo la lógica del título, podemos inferir entonces que la composición es lo realmente útil o apremiante de una fotografía, porque ¿cuál es la gracia de un café que no te despierta para observar con alerta máxima como el mundo se va por el descampado?


Pero, ¿es eso realmente la composición en la fotografía? Más o menos. Primero definamos, la composición en su expresión más simple, es el balance visual y estético de los elementos en una fotografía. Es la relación espacial entre los componentes que conforman la fotografía pero también tiene que ver con su distribución en la imagen. Y para componer “correctamente” existen muchas herramientas y guías (mal llamadas reglas) que facilitan la tarea. Lo que nos compete ahora es lo segundo.


Dicotómico… Reglas en el arte. ¡Wow! Nunca nadie en la historia universal del arte y el buen gusto, con kilogramo y medio de materia gris, había enunciado semejante incongruencia con toda confianza. Pero sí, se hace y con fines pedagógicos. Si bien puedo entender la lógica, creo que desvía un poco la atención de lo importante. Y es que las guías de composición existen y quizás llamarles reglas no sea del todo apropiado pero es innegable que al utilizarlas son un recurso muy útil para progresar como fotógrafo. Así que veamos algunas de las más comunes para entender porqué son tan importantes. Y te digo algunas porque honestamente son muchas y una entrada no ajusta para explorarlas todas.


Ley de Tercios

Más usada y abusada que la excusa de “estoy mal del estómago” cuando no querés atender un evento de carácter social, porque ¿qué clase de sociópata se atrevería a desafiar semejante confesión de intimidad? Utilizando 4 líneas (2 verticales, 2 horizontales) dividimos la imagen en 9 recuadros de igual tamaño y los puntos donde las líneas se intersectan se dice que son los puntos “duros” en donde converge con naturalidad la atención de nuestro cerebro, y que por tanto, ubicar al sujeto de nuestra fotografía en estos puntos equivale a tener una imagen atractiva, que provoca sosiego al observar.

En este caso, los hombres en la canoa y el poste a la izquierda, se encuentran en los puntos fuertes.


“Leading lines” (o uso de líneas en la composición)

Se trata de encontrar líneas o segmentos en las escenas que guíen sutilmente la atención de nuestro espectador. Puede ser el contorno de un pasamanos, una línea de árboles, la señalización de una carretera o cualquier otro elemento o secuencia de elementos que dibujen líneas imaginarias en nuestro encuadre. La idea de esto es que las líneas trasladen la atención del espectador del punto A al punto B y como compositor, coloquemos a nuestro(s) sujeto(s) en cualquiera de estos puntos. Las líneas no necesariamente deberán ser rectas, pueden ser curvas o completamente circulares pero sí deberán transportar la atención del observador hacia el foco de la fotografía y no desde el foco hacia afuera.


Espacio negativo

Conocemos como espacio negativo a todo aquello que rodea a nuestro sujeto sin aportar información relevante que distraiga o remueva el foco del mismo. Usualmente vemos esto reflejado en fondos de color uniforme, ya sean naturales o artificiales, fondos con texturas suaves; de forma natural, nuestros ojos gravitan hacia los sujetos de nuestra composición puesto que lo rodean superficies homogéneas. Las imágenes con espacio negativo correctamente utilizado tienden a provocar sosiego, paz y tranquilidad debido a un componente abstracto presente en nuestra fotografía. Te ayudará a mandar un mensaje categórico y evidente.


El espacio negativo en este caso es causado por la diferencia cromática.


Enmarcado natural

Cuando hablamos de “marcos” dentro de una fotografía, hacemos referencia a elementos en la misma que encierran a nuestro sujeto. Mientras el espacio negativo abraza nuestro punto de interés, el enmarcado natural lo subraya. El enmarcado natural provee de estructura y orden, puede percibirse como una imagen rígida y delimitante pero ayudará a enfatizar nuestro sujeto. Puede combinarse con otras guías como las leading lines o la ley de tercios y los marcos pueden ser desde árboles y elementos naturales hasta edificios o cosas tan obvias como marcos de las puertas.


Las líneas de la estructura subrayan los ojos de nuestro sujeto.


Existen muchas más guías pero me limitaré a mencionarte algunas antes de que empecés a quedarte dormido. Otras de las más comunes son la Zona Aurea, Foco al centro, Fill the frame, Simetría, Ritmo fotográfico, Punto de Fuga, etc. Te sugeriría leer un poco de todas, hay numerosos blogs que te hablarán de estas y muchas más. Algunas con utilidades muy similares, por lo que tendrás que aplicar tu criterio para no creer que son más de las que vas a poder recordar. Adicionalmente, te invito a que te des una pasada por nuestro canal de youtube, el 16 de noviembre estaremos publicando una nota de vlog en la que hablaré y ejemplificaré algunas de las guías no tan típicas utilizadas en fotografía que te servirán como un recurso alterno.



Una fotografía puede tener un sujeto hermoso, una luz suave y delicada, colores complementarios y contar historias profundas, pero si carece de una composición creada con propósito e intención, que refuerce todos los elementos anteriormente mencionados, carecerá de alma. La composición es el primer y último recurso del que todo fotógrafo dispone para crear imágenes que cautiven y atrapen al observador, nunca debemos olvidar esto. El mejor consejo que te puedo dar respecto a ellas es: conocelas y practicalas. Conocelas y practicalas para saber cuándo precisamente conviene utilizar una u otra… o ninguna.


Hasta otra entrada, nos vemos.